Los cinco peores momentos para tomarse una 'selfie'



Solo hace falta coger el móvil, estirar el brazo lo suficiente y dar click en el botón del disparador. Que tomarse una 'selfie' sea tan sencillo, no significa que pueda (o deba) hacerse en cualquier circunstancia y en cualquier lugar. Conozca a continuación los cinco peores momentos para autoretratarse y compartirlo con el mundo:
1. Mientras un animal de 600 kilos te persigue: Pasó el 11 de julio pasado. Un joven decidió sacarse una 'selfie' mientras corría un aminal atrás suyo. Para mucha gente, los alardes de valentía se sobrellevan mejor si hay un público observando la hazaña, pero estar dispuesto a arriesgar (doblemente) la vida por "complacer" a los seguidores de Instagram es algo inconsciente. La multa por utilizar en los encierros un reproductor de imagen o sonido sin la autorización previa es de 1.500 euros (2.012 dólares).
2. Después de tener relaciones íntimas: Existe una moda dentro de Instagram que consiste en colgar una 'selfie' tras haber tenido sexo. Hay fotografías de parejas, grupales e incluso individuales, como la del usuario que se retrató tumbado en la cama y mirando su propia mano después de dibujar sobre ella unos ojos y una boca. 

3. En los funerales: Hace unos meses, se hizo grotescamente famosa la página de Tumblr Selfies at funerals, que, como su propio nombre indica, compilaba retratos de jóvenes estadounidenses delante de los ataúdes de sus abuelos u otros familiares. 

4. En los campos de concentración y monumentos al holocausto: El New Yorker dedicó un artículo a esta “tendencia escandalosa”: selfies de adolescentes israelíes tomados durante viajes con sus institutos a campos de concentración europeos. En las imágenes, retiradas ya de la Red, los chicos lanzaban besos detrás de un cartel de 'Arbeit macht us frei' o adoptaban poses sensuales junto a hornos crematorios. 
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5. Junto a alguien que acaba de tener un accidente: El pasado mayo, el ciclista alemán Marcel Kittel se cayó de la bicicleta mientras disputaba una etapa del Giro de Italia y a un joven dublinés, David McCarthy, no se le ocurrió otra idea mejor que sacarse una 'selfie' con el deportista mientras este todavía se retorcía de dolor en el suelo.